La frase

La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante. (Antonio Gala)

lunes, 13 de abril de 2009

Conociendo a mis vecinas.

Jenny y yo somos buenas amigas y pertenecemos, junto a otras madres a la junta de la AMPA del cole de nuestros hijos. Ella, además, es miembro de la Asociación de Vecinos del barrio y coordinadora de la Vocalía de la Dona de la misma. El mes pasado convocó a las mujeres del barrio con el fin de conocernos y crear espacios comunes mediante talleres, charlas, salidas...
La edad de las asistentes rondaba los 60, excepto Jenny y yo que éramos las más jóvenes, y Trini, que tiene casi 80, pero con una vitalidad y energía que ya quisieran muchas jóvenes...

Poco tardaron en explicar sus inquietudes:

Trini estaba preocupadísima porque no le salía el escudo de España a punto de cruz; Ana tenía unas ganas enormes de ir a un programa de la tele como espectadora y otras rememoraron años atrás cuando asistieron a ver Filiprim o Channel nº4; Carmen deseaba hacer aeróbic o algo así, movidito vamos, -porque llega el verano- explicaba. Carmen, Mercedes y algunas más resaltaron su afición a la cocina; la gran mayoría a las labores (punto de cruz, bordar, manualidades...) y otras se enorgullecían de participar en talleres, charlas, asambleas de la Asociación y cualquier actividad propuesta por las diferentes asociaciones y entidades de nuestro barrio.Propusieron un gran número de actividades que se podían hacer, entre ellas cocina y teatro, -para pasar un ratillo divertido- decían.

En algún momento entró en la sala Nancy, compañera de Jenny en la Vocalía, portando un tentempié para todas nosotras.

En general eran mujeres amas de su casa, con hijos todavía en casa, y nietos otras. Tenían ganas de formar parte un grupo en el que sentirse personas independientes. Me sorprendió la dependencia que casi todas tenían de sus maridos. Explicaron que sin ellos no salían a ninguna parte, y por consiguiente, no tenían amistades fuera de la pareja y no estaban dispuestas a hacer actividades que conllevaran pasar un día entero fuera de casa, porque entonces sus maridos se quedarían en solos, -excepto Fabiana y Rosa que eran de las que se presentan allí donde hay alguna charla o taller-; entonces, Jenny propuso abrir un grupo de hombres que harían actividades simultáneas pero en diferentes espacios. Eso las animó y lo aceptaron de buen grado.

Explicaron algunas anécdotas, por ejemplo Ana, que estando en un centro comercial perdió de vista a su hijo y fue rápidamente a información para comunicarlo:
-¡Señorita he perdido a mi niño!
La azafata se apresuró a preguntarle:
-¿Qué edad tiene su hijo?
Ana le respondió:
–35.
Y es que el pequeño siempre será el pequeño....

Jenny y yo estábamos maravilladas escuchándolas. Acostumbradas a tratar con las familias del cole, escuchar a aquellas mujeres fue una experiencia encantadora, como una brisa fresca que nos situó en una posición ideal para ponernos en la piel de mujeres como nosotras, pero venidas de otra generación y, por tanto, con vivencias, inquietudes y unas necesidades no tan diferentes a las nuestras, pero con algo en común al fin y al cabo, buscar un poquito de felicidad en ese espacio que Jenny intenta crear para nosotras.
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21 comentarios:

INGENIERITA dijo...

Tu blog es muy nteresante felicidades

eva luciérnagas y zarzamora dijo...

Siempre se aprende màs de la sabidurîa y la quietud que de la intempestiva impaciencia. Esas mujeres de antaño tejieron y destejieron tantos atardeceres en silencio y hastîos, esperando a sus Ulises, que hoy merecen que gente como vosotras les abràis el telôn del gran teatro del mundo.
Ese aporte mutuo, es de un gran enriquecimiento. Y lo que hacéis por ellas no tiene precio.
Yo doy clases de español, a algunos-as de mis vecinos, los jueves por la noche. Sus edades oscilan entre los 60 y 80 años. Cuando se enteraron de que era profe, me pillaron y no me soltaron, y eso que al principio me mostré muy reticente ante la idea de currar màs y en casa. Son tres mujeres y dos hombres. Me limito a conversar con ellos, y me cuentan tantas historias,desprovistas de gramàtica, que desde que empecé, los espero, todos los jueves, en esta nuestra dulce rutina que dura ya dos años, con sus dulces, sus recetas, y sus historias de amor y de viajes.

Te eché de menos, Emma. Un besazo gordote y enooorme.

Janton dijo...

Si es que escuchando (Que no oyendo, que últimamente se confunde y no es en absoluto lo mismo) es como más y mejor se aprende.

Hoy en día la experiencia cada vez se considera menos importante. Pero se equivocan quienes así piensan, estoy seguro. Puedes aprender cosas a cualquier edad, pero solo la experiencia te da perspectiva...

Un placer leerte, como siempre.

Hasta pronto!

Pedro dijo...

Una experiencia muy enriquecedora, espero que prospere como es debido.
Las madres y amas de casa sois las personas que movéis este mundo en la dirección correcta, a pesar de lo difícil que os lo ponen algunos hombres. No rendíos jamás.

Un beso.

Tinika dijo...

Preciosa experiencia Emma, fundamental para personas de otra generación sentirse útiles y poder hablar y compartir con otras mujeres más jóvenes experiencias y sabiduría. Y a su vez enriquecedor para nosotras (más jóvenes) el aprender infinidad de cosas que tienen para darnos. Lo genial... la felicidad de ambas partes.
Besos preciosa, vuelvo a estar más ...operativa.

Ramiro Jiménez dijo...

Si cada dia se aprende algo nuevo, eso nos ayuda a sentirnos bien.

Emma dijo...

INGENIERITA, gracias por tu visita y me alegro de que te guste mi blog y espero que nos sigamos viendo por aquí o por allí ;)

Eva, compartir es enriquecedor para todas las partes, no hay mayor beneficio que la satisfacción personal, aunque haya quien no lo entienda, y creéme que sé de lo que hablo.

P.D.: Yo también pensé mucho en vosotr@s estos días Eva, es increíble lo muchísimo que esta experiencia blogger me está dando y cuánto me falta cuando no lo tengo.

¿Compartimos abrazos? venga, uno grande grande para tí!!

Emma dijo...

Janton, precisamente estoy preparando una entrada sobre la diferencia entre oír y escuchar ;)
Es como la teórica y la práctica de cualquier cosa que estudiemos. La práctica es lo que nos pone en órbita, por así decirlo. Tod@s sabemos que hay realidades diferentes a las nuestras, pero conocerlas de mano de l@s protagonistas es otra historia, no hay color.


Pedro, no te quepa duda que se intentará, porque aunque se dependa de presupuestos, todo es ajustable, lo importante es que la presencia humana no decaiga.
Las mujeres, por suerte, y poquito a poco, con mucho tesón, nos vamos haciendo nuestro sitio. Por suerte también hay hombres que apoyan nuestras iniciativas.
Gracias por tus ánimos amigo Pedro. Me encanta que me visites ;) Un beso.

Emma dijo...

Tinika, aquella reunión fue sólo el inicio, espero que dure.
Me alegro mucho de que estés más ... operativa ;) Qué bien se está cuando se está bien ¿verdad? Un beso grande.


Ramiro, hay tantas cosas, cada día, que nos pueden ayudar a sentirnos bien, y no sabemos verlas...
Un saludo.

Profesor de apoyo dijo...

Emma.....wow, que impresionante vivencia porque uno en su mundo se pierde, se mete de lleno y generalizas, y pocas veces te das la oportunidad de escuchar a los demas y sobretodo de aprender de los demas....

un abrazo,
como siempre un gran escrito

Alex dijo...

Cualquier edad es buena para hacer actividades lúdicas.

Saludos.

Arwen dijo...

toc-toc!!!...hola preciosa...soy la vecina del blog de Calados...ja,ja,ja... :-D, La Sombra ha dejado un regalito para ti por allí.

Que lo disfrutes!
Saludillos.
Arwen

Emma dijo...

Profesor de apoyo, compartir es una experiencia inigualable que muchos no han descubierto y yo recomiendo, porque alimenta el alma no sabes de qué manera ;)
Un abrazote.

Alex, eso creo yo también, nunca importa la edad física, sino la mental.
Saludos y gracias por tu visita.

Arwen, ¡un regalito para mi! eyyyyy, voy a buscarlo corriendo corriendo :D
Hasta ahora.

txe dijo...

jaja, encantador!

Luly dijo...

Emma acá en Chile se les llama Centro de Madres, lo pasan regio tanto las más jovenes como las de más edad,

Yo por mi parte la que me enseño y que me enseña es mi Abuela materna(que es también la que me crio), por ella se crochet y tejer con palillos aunque necesito asesoría técnica como le digo yo para hacer alguna cosa que me cuesta, y por supuesto la busco a ella.

"Viva la sabiduría de los abuelos",a mi me encanta compartir con ellos.

Besos.

Emma dijo...

Txe, ^_^ GRACIAS.
Y por tu visita también.

Luly, ves, a mi me faltó esa relación con mis abuelas :(
Un abrazote.

hatoros dijo...

EMMA GRACIAS POR HACERME PASAR UN RATO AGRADABLE

mar dijo...

Debe de ser muy enriquecedor...me encanta oir las batallitas de los mayores y ver que tienen esa vitalidad da envidia.
Enhorabuena por ese premio en Yenodeblog....
Un besito y una estrella.
Mar

Emma dijo...

hatoros, de nada, gran escritor. Besito ;)

mar, a veces no se les valora en su experiencia, de la que podemos aprender mucho, y a ellas también les agrada que se las escuche.
Gracias a ti, mar, lo hemos hecho posible entre tod@s. Un abrazote ;)

KI dijo...

Emma ya leí tu ultima entrada en Google Reader y entre a comentarla pero la borraste :P... la espero de vuelta!! jaja besos! :)

Emma dijo...

¡Qué rápido! jajaja Pero si la he quitado enseguida...!!
Es que al visualizar la entrada me he dado cuenta de que la imagen, que es un manuscrito, no se leía muy bien. Estoy en ello, la tendréis ;))