La frase

La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante. (Antonio Gala)

lunes, 4 de noviembre de 2013

La vida se me indigesta a momentos.
A momentos...
Falta aliento.
Sobra fatiga.
Coger aire... para continuar.

miércoles, 6 de junio de 2012

Tanto los amigos como los avinagrados son necesarios en la vida. El ying y el yang, la calma y la tempestad. A los amigos los tenemos siempre cerca y con ellos nos damos cuenta de lo que merece la pena que ocupe parte de nuestra vida; y los avinagrados consiguen, apareciendo de vez en cuando (menos mal), que reconozcamos lo que es imprescindible apartar de ella para ser más felices. El cocktel perfecto que hay que saber combinar para que el avinagrado no acabes siendo tú.

En el amor unos, en el desprecio otros, los dos te duelen en algún momento. El primero, cuando encuentra una espina en el camino, sana y se refuerza con la comprensión y empatía que habita en la relación; el segundo, muere con tu indiferencia, el olvido... eso hace que el parásito que es, la araña que teje su inquina hacia ti, pierda importancia en tu vida.

Tanto unos como otros, sienten y tienen razones y motivos para estar en un lado u otro de la balanza y es fácil reconocer el peso que tiene cada cual: Un amigo escucha sin juzgarte, un avinagrado juzga sin escucharte.

¡Vive y deja vivir, todos seremos más felices!

jueves, 29 de diciembre de 2011

De nuevo llorar enternecida sobre su rostro


De nuevo llorar enternecida sobre su rostro, y que él enjugue mis lágrimas con sus manos que me hablan en el idioma del amor más profundo, a la vez que sus palabras y miradas se atreven a desnudar mi alma entregada, descubriéndome, libre de culpa y remordimiento. Su boca, su rostro, sus hermosos ojos volver a besar mientras me dejo abrazar, y me susurra al oído entre suspiros mi nombre y sus deseos, que imagino vivos en mi. Me estremezco y descubro un mundo nuevo y otro quizá... se desvanece.